nota porque si

Decidi no dejar morir mi blog, tal vez el tiempo que gasto twitteando lo podria dedicar a escribir aqui, si junto todos mis twitters depronto da todo un articulo aqui, pero bueno el caso igual seguire twitteando ja!

hoy de nuevo la tristeza me invadió despertarme en un cuarto con gente con la que no quiero estar, la conciencia de que me falta fuerza de voluntad me dejo tumbado en la cama todo el dia. un dia espectacular me recibió diciendome hoy debes vivir, sali con esa concienca pero al llegar a un salón de clase donde las discusiones solo sirven para gastar energia en cosas sinsentido no queda mas remedio que entregarse a orfeo. despierto y el dia cambia llueve, me mojo, la musica se anima y yo pienso: " hace mucho no sentia la lluvia", espero el bus y sigo diciendome a mi mismo es hora de marchar, es hora de actuar, pero el cuerpo y la conciencia no permiten mi imaginacion va mucho mas alla de mi.

la lluvia continua no siento ganas de cocinar pienso en que estaria haciendo en mi casa, intento recordar un sentimiento hogareño no lo logro, asi que me conformo con el calor de un fogon con olor a linguiza. como, descanso, levanto la mirada, hago unas llamadas y mi espiritu lo agradece, no puedo permitir que se  pudra debo mover mi espiritu mi emoción, mi cuerpo debo actuar frente a mi realidad, pero por el momento no puedo hacer mucho, por ahora la proxima vez llevare una chaqueta en la maleta porque en sao paulo nunca se sabe cuando va llover.

los colores  del sol ausente me siguen dando alegria con su "coloridad"



Beethoven 5th Symphony (No. 5, graphical score animation, allegro)

1 comentarios:

Unknown dijo...

Me gustó como escribes. Me di un clavado en tu blog y leí varios post, me sentí extrañamente identificada.
Digo, uno siente un placer perverso encontrar a otros que tienen los mismos sentimientos de nostalgia y de repente, miseria.
Voy a volver seguido.
Ah, gracias por postear el video de la Quinta Sinfonía, me fascinó. Sobre todo a partir del minuto 6 uno VE (y no sólo escucha) la complejidad de la obra. Me hiciste el día (o bueno, más bien la noche).
No dejes de escribir.